"Durante décadas, fuimos enormemente dependientes de las importaciones rusas de gas y combustibles fósiles. Por lo que cuando el Kremlin empezó a usar el suministro de gas como arma, Europa sufrió una de las crisis energéticas más severas que haya enfrentado", explicó.
Pero mediante un plan para diversificar los recursos energéticos en dos años se redujo el consumo de gas en un 18% y de importaciones de gas natural ruso de 45% a 18% del total de las compras de energía de la UE.
Este plan también permite cooperar e impulsar las transiciones verdes de socios de la UE en todo el mundo, como Uruguay, añadió la funcionaria.
Mayor inversor en Uruguay
En este momento, la UE es el mayor inversor en Uruguay, con un 41% del total de inversiones extranjeras directas, con una mayor proporción en el sector energético.
"Ahora estamos dispuestos a llevar esto más allá. Comenzamos a trabajar con ese fin", dijo la funcionaria europea.
En julio del año pasado se firmó un memorando de entendimiento bilateral sobre energía renovable y en agosto Uruguay fue autorizado a ingresar un Acuerdo Macro con el Banco Europeo de Inversiones.
"Es un hito que permitirá al BEI financiar proyectos públicos y privados de energía en Uruguay, con particular énfasis en hidrógeno verde", dijo Simson.
Hoja de ruta
Además, se firmó una subvención por dos millones de euros para implementar la Hoja de Ruta del Hidrógeno Verde en Uruguay.
La ministra de Energía de Uruguay, Elisa Facio, dijo que "realmente es un lujo para Uruguay ser de los pocos países seleccionados" para este tipo de acuerdos.
Más del 90% de la generación eléctrica de Uruguay se origina a partir de fuentes renovables, según datos del Ministerio de Energía.