El líder del Kremlin puso especial énfasis en la cooperación económica, señalando que el comercio bilateral creció más de 30 veces en los últimos 25 años y supera de manera sostenida los 200 mil millones de dólares anuales. Según indicó, el sector energético continúa siendo “la locomotora” de la relación bilateral.
“Rusia mantiene su papel como proveedor confiable de recursos, y China como consumidor responsable”, sostuvo Putin, en referencia al actual contexto de crisis e incertidumbre en Oriente Medio.
Coordinación global y apuesta por un mundo multipolar
Putin también resaltó el fortalecimiento de la coordinación entre ambos países en instancias multilaterales como BRICS, la Organización de las Naciones Unidas y la Organización de Cooperación de Shanghái. En esa línea, afirmó que Moscú y Beijing buscan impulsar “un orden mundial más justo y democrático”.
El mandatario ruso recordó además la vigencia del Tratado de Buena Vecindad, Amistad y Cooperación firmado hace 25 años entre ambos países, calificándolo como la base política de la relación bilateral contemporánea.
En un tono cercano, Putin recurrió incluso a un proverbio chino para describir la relación entre ambos líderes: “No nos hemos visto un día, pero parece que han pasado tres otoños”, dijo, antes de invitar oficialmente a Xi Jinping a visitar Rusia en 2027.
Xi advierte sobre hegemonía y “ley de la selva”
Por su parte, Xi Jinping sostuvo que el alto nivel alcanzado por las relaciones bilaterales responde al fortalecimiento de la confianza política mutua y a la coordinación estratégica entre ambas naciones.
El presidente chino aseguró que China y Rusia han sabido “defender la justicia y la equidad internacionales” en medio de un contexto global marcado por la inestabilidad y la hegemonía.
“La situación internacional actual está experimentando cambios profundos, y el mundo enfrenta el riesgo de retroceder a la ley de la selva”, advirtió Xi, quien llamó a fortalecer un sistema de gobernanza global “más justo y razonable”.
El líder chino subrayó además que la paz y el desarrollo continúan siendo “la voluntad de los pueblos” de ambos países, pese al complejo escenario internacional.
Oriente Medio y estabilidad energética
Uno de los temas centrales del encuentro fue la crisis en Oriente Medio. Xi Jinping sostuvo que la región atraviesa un momento crítico “entre la guerra y la paz” y advirtió que una reanudación de las hostilidades sería “inaceptable”.
El mandatario chino enfatizó la necesidad de mantener el diálogo y acelerar el fin de los combates para reducir el impacto sobre la estabilidad energética mundial, las cadenas de suministro y el comercio internacional.
Más de 20 acuerdos firmados
Al término de la reunión bilateral, Rusia y China firmaron una declaración conjunta sobre el fortalecimiento de la asociación integral y la cooperación estratégica, además de un documento orientado a promover un “mundo multipolar” y un nuevo tipo de relaciones internacionales.
Asimismo, autoridades de ambos países suscribieron más de 20 acuerdos y memorandos de entendimiento en áreas clave como comercio, ciencia y tecnología, energía, desarrollo urbano, medios de comunicación, propiedad intelectual, formación de talento, cooperación ferroviaria e investigación científica.
Entre los documentos destacados figuran acuerdos para impulsar el libre comercio y el multilateralismo, proyectos conjuntos de infraestructura ferroviaria, cooperación en cinematografía y propiedad intelectual, así como la creación de un Instituto Ruso-Chino de Investigación Innovadora y un Instituto de Ingeniería binacional.
La cumbre reafirmó el avance del eje Moscú-Beijing en un escenario internacional cada vez más polarizado, donde ambas potencias buscan consolidarse como actores centrales de un nuevo equilibrio global.