Precisamente de eso se trata el phishing. La AGESIC ( Agencia de Gobierno Electrónico y Sociedad de la Información y del Conocimiento) define a esta modalidad como “un tipo de ataque informático. Consiste en un conjunto de técnicas que persiguen el engaño de una persona, imitando la identidad de un tercero de confianza, como podría ser un banco, una institución pública, empresa o red social, con el fin de manipularla y lograr que brinde información sensible (por ejemplo, usuarios y contraseñas, datos personales, entre otros)”, explica la agencia.
El phishing utiliza correos electrónicos, u otros medios como SMS, Whatsapp, u otra red social, para contactarse con las víctimas, a través de mensajes que “imitan casi a la perfección, el formato, lenguaje y la imagen de una entidad legítima (red social, banco, institución pública, entre otros)” señala AGESIC.
De esta manera, lo que buscan es lograr que la persona haga clic en el enlace que le es enviado por los estafadores, el cual redirige a otro enlace, y así infectar los dispositivos para poder operar desde ellos y consumar la estafa.
En Uruguay se vienen registrando varias modalidades delictivas que buscan engañar a las personas.