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UTU e Industria lanzan centros para que proyectos estudiantiles no queden archivados

Los nuevos centros de UTU brindarán acceso a información tecnológica y científica a estudiantes, docentes, investigadores, emprendedores y empresas.

Ahora los proyectos estudiantiles podrán tener otro destino más allá de la aprobación de un curso. UTU y el Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM) presentaron este martes los nuevos Centros de Apoyo a la Tecnología y la Innovación (CATI), una herramienta impulsada por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) que buscará acercar información tecnológica, científica y de patentes a estudiantes, docentes, investigadores y emprendedores de todo el país.

Los espacios comenzarán a funcionar en los polos tecnológicos de UTU ubicados en Cerro y Rivera, con el objetivo de facilitar el acceso a bases de datos internacionales, publicaciones científicas y antecedentes tecnológicos para fortalecer procesos de investigación e innovación.

Profesionalizar el trabajo de los estudiantes

Durante la presentación, autoridades de la educación y del gobierno destacaron que la iniciativa apunta a descentralizar herramientas que hasta ahora estaban concentradas principalmente en ámbitos académicos especializados y universitarios.

La directora general de UTU, Virginia Verderese, señaló que el proyecto surgió a partir de una preocupación recurrente sobre el destino de las propuestas desarrolladas por estudiantes de educación técnica. “Pensábamos siempre qué pasa con los proyectos de egreso de los estudiantes y cuál es el lugar que tienen”, expresó.

Según indicó, UTU genera alrededor de 500 proyectos estudiantiles al año, muchos de los cuales terminan sin continuidad una vez culminados los cursos. “Muchas veces no tienen otra salida más que la culminación de ciclo”, afirmó.

En ese sentido, explicó que los CATI permitirán acceder a información técnica y antecedentes de desarrollos ya existentes antes de comenzar nuevos procesos de innovación, además de detectar cuáles iniciativas tienen potencial de crecimiento o aplicación concreta. Para Verderese, esto contribuirá a “profesionalizar el trabajo de los estudiantes” tanto en educación media como terciaria.

La UTU como protagonista

El presidente del CODICEN, Pablo Caggiani, sostuvo que la propuesta forma parte de una estrategia para volver a posicionar a la educación técnico-tecnológica como un actor central en el desarrollo productivo y territorial del país.

“Hay una apuesta por volver a colocar a la UTU en el centro de la conversación con el mundo social, el mundo productivo y con la descentralización”, afirmó.

Caggiani consideró además que el acceso a repositorios tecnológicos permitirá que estudiantes puedan analizar soluciones ya existentes y mejorar la calidad de sus proyectos. “La posibilidad de acceder a estos repositorios para poder saber si hay otro que ya resolvió el problema y cómo lo resolvió, lo que está colocando es al sistema educativo en una conversación con la producción de valor”, señaló.

Por su parte, la ministra de Industria, Fernanda Cardona, definió el acuerdo como uno de los principales resultados del trabajo conjunto entre organismos públicos durante este año. “Estoy muy orgullosa de esto que pasó hoy”, expresó.

Defender la producción y el empleo nacional

La jerarca remarcó que la iniciativa facilitará procesos vinculados al registro de marcas, patentes y propiedad intelectual, permitiendo proteger desarrollos nacionales surgidos en ámbitos educativos y productivos. “Acá lo que estamos haciendo es registrando una idea, una acción, una innovación de alguien en el ámbito de la educación aplicada a la producción y al empleo nacional, y eso hay que defenderlo”, sostuvo.

Durante su intervención, Cardona mencionó el caso de un estudiante de Tecnólogo en Madera de Rivera que desarrolló, junto a docentes y compañeros, un sistema de aireación térmica para proteger colmenas afectadas por la humedad y las bajas temperaturas en el norte del país. “Eso es tecnología aplicada. Es unir a los estudiantes, hacerlos sentir parte de una política nacional de producción”, afirmó.

Impacto territorial

El subdirector general de UTU, Wilson Netto, destacó que la propuesta busca trascender el ámbito educativo y consolidarse como una herramienta de impacto territorial. Según explicó, actualmente existen 24 nodos de innovación en distintos puntos del país abiertos no solo a estudiantes y docentes, sino también a empresas, organizaciones sociales e instituciones públicas y privadas.

“La UTU no se generó para dar clases, se generó para acumular conocimiento, profundizarlo y luego rápidamente socializarlo en el territorio”, concluyó.

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