No tuve derecho a defensa en el espacio bipartita, intercambiar con la empresa para defender y decir que hubo cosas que no sucedieron en esa reunión. Nosotros habíamos decidido no ir solos a ninguna reunión, pero lamentablemente se dio así la situación.
Es una persecución al sindicato
Estamos sufriendo ataques sistemáticos, el día a día se está haciendo cuesta arriba. Nosotros perdimos salarios, pero el sector de la industria de la carne ganó más. Nos atacan y queda más lejos la agenda y lo que realmente molesta que no se sepa. Acá están perdiendo solo los trabajadores.
¿Cómo está afrontando el sindicato esta sanción y qué perspectivas tiene?
Fue increíble lo de los compañeros esta semana. La bronca es mucha, venimos sosteniendo el conflicto hace dos años. Hubo paros sorpresivos, canastas de solidaridad. Me sobrepasaron los gestos de solidaridad del movimiento obrero y sindical, les agradezco en nombre de mi familia. Tenemos que encontrar alguna forma de tener paz y estabilidad porque la gente no da más; nuestras bases han respondido, pero hay gente que viene hace un año y medio sin recibir salarios. Hicimos siete días de huelga para que haya protocolos sanitarios.
En el abajo están pasando muchísimas cosas y lo sabemos los trabajadores. A lo largo y ancho del país se vienen dando situaciones jodidas. Hay compañeros que viven iguales o peores cosas que yo y nadie se entera.
Hay una crisis moral de la humanidad.