En una cadena de mensajes en la red social, Sputnik V destaca además que Anvisa admite el error, y cita a Gustavo Mendes, gerente de Medicamentos y Productos Biológicos del ente que admitió: «No recibimos muestras de la vacuna para probar. Esto debe quedar claro, no hicimos una prueba para un adenovirus replicado».
Anvisa negó el lunes un pedido de varios estados del país para importar la vacuna, aprobada hasta ahora en 62 países, incluidos la Argentina y otros 11 países de América latina y el Caribe, bajo el argumento de que faltan datos técnicos para verificar su seguridad y eficacia.
Desde Rusia, los desarrolladores de la vacuna, respondieron de forma instantánea: «Los retrasos de Anvisa en la aprobación de Sputnik V son lamentablemente de orden político y no tienen nada que ver con el acceso a la información o con aspectos científicos».
Dentro de Brasil, la decisión de Anvisa también generó críticas, entre ellas la del exministro de Salud durante el Gobierno Dilma Rousseff y actual diputado federal Alexandre Padilh, quien aseguró que la negativa del ente regulador de aprobar el fármaco se vincula al presidente Jair Bolsonaro «y su política externa».
En febrero, la prestigiosa revista médica The Lancet informó que la eficacia del fármaco es del 91,6%, un dato que disipó las dudas sobre su fiabilidad.
Hasta ahora, países como Corea del Sur, Egipto, India, México, Nepal, Kazajistán y Uzbekistán se hicieron con los derechos para poder producirla.
Argentina será el primer país de América Latina en producir la vacuna tras un acuerdo con el laboratorio argentino Richmond.