Detalla que se puede «participar desde cualquier lugar del mundo, en Brasil, en las redes sociales, Twitter, Instagram y Facebook. Cuento con la manifestación de todos para que podamos derrocar este gobierno fascista de Brasil y garantizar la democracia de nuestro país».
Los organizadores denuncia las alarmantes cifras del coronavirus en el gigante suramericano, «el subregistro, la situación de los hospitales con exceso de capacidad, las víctimas de la atención médica, las más de 57 mil vidas perdidas, los más de 1,3 millones de casos (de Covid-19) sin que el gobierno federal adopte ninguna medida seria».
También se reclama la «lucha contra el fascismo, el neoliberalismo, el racismo, el machismo, la LGBTfobia, el genocidio de los indígenas y la destrucción del medio ambiente».
Desde que Bolsonaro asumió el poder en enero de 2019 estalló la deforestación, el asesinato de indígenas, negros, mujeres, homosexuales y líderes populares, el ataque sistemático a la cultura, la educación, el aumento de la precariedad del trabajo y el estancamiento de la economía.
Al mismo tiempo se incrementó la crueldad de los partidarios del presidente, que tienen a su lado milicias, militares y policías violentos y codiciosos, nostálgicos de la dictadura y a las personas más ignorantes, inhumanas y mezquinas del país.
Según los movimientos que organizaron el acto Stop Bolsonaro, están «en el lado correcto de la historia y no descansaremos hasta que derroquemos al actual gobierno y recuperemos todos nuestros derechos sociales, humanos, ambientales, laborales y económicos».