En las últimas horas, la ministra de Industria y Energía, Carolina Cosse, había argumentado que el barril de crudo aumentó más del 50%, a lo que debe sumarse el alza del dólar en el mundo. Ambas variantes harían insostenible la situación. Hace algunos días el gobierno venía valorando el ajuste con un dólar a $ 30,50 y un barril de petróleo Brent a US$ 63. Pero en la víspera el crudo Brent cerró en el mercado de futuros de Londres —referencia para Ancap— en US$ 77,59 y el tipo de cambió a $ 31,383. Esto da un barril a un costo de $ 2.435, es decir 26,7% arriba de lo estimado por Ancap. «Estamos viendo todos los escenarios posibles. Faltan algunos cálculos por hacer y espero que lo antes posible podamos tomar una definición y dar una novedad (sobre los combustibles)», dijo Cosse. «Estoy segura que mi gobierno tomará una decisión equilibrada, pensando no solo en la inmediatez sino en el mediano y el largo plazo», agregó. Por su parte la presidenta de ANCAP, Marta Jara, había adelantado a la prensa hace algunos días que con la coyuntura actual era «probable» que cambiara el precio de los combustibles a mediados de año.