Este es un caso que se viene investigando hace ya un tiempo, y se llegó a la conclusión que Rusia manipulaba la base de datos de un laboratorio en Moscú para ocultar cientos de posibles casos de dopaje, culpando de esa interferencia a personas que informaron sobre las infracciones, según dijeron el mes pasado investigadores de la AMA y del Comité Olímpico Internacional.
Los atletas rusos que no hayan sido implicados en los casos de dopaje podrán competir, como lo hicieron en 2018, como no afiliados. En Pyeong Chang, 168 rusos compitieron como “Atletas Olímpicos de Rusia”.
La agencia antidopaje rusa podía apelar la decisión en un plazo de 21 días.