ver más

Hacete socio para acceder a este contenido

Para continuar, hacete socio de {}. Si ya formas parte de la comunidad, .

{# Opciones de Suscripción #} {# DESCOMENTAR AL IMPLEMENTAR: #} {# {% for n, m in this.getPaywallPlans('thinkindot', 'plans') %} {% if (m.tab == "all" or m.tab == "mensual") %} #}

{{m.shortDescription}}

{{m.title}} {{m.price}} mensual
{# {% endif %} {% endfor %} #} {# estos links no sé como se llenarian #}

Tigo desembarca en Uruguay y redefine el juego: tecnología, marketing y competencia en alza

La llegada de Tigo a Uruguay revoluciona las telecomunicaciones con una estrategia agresiva y enfoque en liderazgo.

La llegada de Tigo a Uruguay en abril de 2026, tras la adquisición de Movistar Uruguay por parte del grupo Millicom, marca un punto de inflexión inmediato en el mercado de telecomunicaciones y en el ecosistema publicitario en Uruguay. La compañía no solo entra a competir: lo hace con una estrategia agresiva, de alto impacto y con clara vocación de liderazgo.

Un desembarco pensado como espectáculo

El ingreso de Tigo estuvo lejos de ser silencioso. La marca eligió la rambla de Pocitos, a la altura de Kibón, para realizar un show de drones de nivel internacional, una acción inédita en Montevideo que combinó tecnología, luces y arte en el cielo. Más que un evento, fue una declaración de intenciones: posicionarse desde el primer día como una empresa asociada a la innovación, la experiencia y la cercanía con el público.

Este tipo de activaciones no solo buscan visibilidad, sino también construir una narrativa de marca vinculada al futuro digital, elevando el estándar de la comunicación comercial en el país.

Una campaña omnipresente

En paralelo, Tigo lanzó una campaña intensiva bajo los conceptos “Hola Uruguay” y “Tigo, lo bueno pasa contigo”, con fuerte presencia en medios tradicionales, redes sociales y plataformas digitales. La estrategia incluyó un cambio inmediato de identidad en los canales de Movistar, como su sitio web y aplicación, lo que permitió acelerar el reconocimiento de marca y consolidar la transición ante los usuarios.

El mensaje es claro: continuidad en los servicios, pero con una nueva propuesta de valor centrada en la experiencia digital.

Un jugador que ya entra con peso

La operación implica que Tigo asume aproximadamente el 29% del mercado de telefonía móvil, heredado de Movistar, lo que la posiciona automáticamente como un actor relevante en el sector. Pero su apuesta va más allá de mantener esa base.

La empresa anunció un plan de inversión de 600 millones de dólares en cuatro años, destinado a fortalecer la infraestructura digital del país, con foco en la expansión de redes 4G y el desarrollo de tecnología 5G. Esto no solo impacta en la competencia entre operadoras, sino también en la calidad y alcance de los servicios disponibles para los usuarios.

Más que precio: experiencia y contenidos

A diferencia de estrategias centradas exclusivamente en tarifas, Tigo busca diferenciarse a través de la calidad del servicio y la experiencia del usuario. En ese marco, también comienza a sonar como posible competidor en futuras licitaciones de derechos de transmisión del fútbol uruguayo, replicando un modelo que ya ha desplegado en otros mercados de la región, donde combina conectividad con contenidos.

Un cambio de escala en la competencia

El desembarco de Tigo no solo reconfigura el mapa de las telecomunicaciones, sino que también eleva la “varilla” del marketing en Uruguay. La combinación de inversión, despliegue tecnológico y estrategias de comunicación de alto impacto introduce una nueva dinámica competitiva que obligará al resto de los actores a reposicionarse.

Tigo no llega para adaptarse al mercado uruguayo: llega para transformarlo. Y lo hace apostando fuerte desde el primer día.

Más Leídas

Seguí Leyendo