La medida fue levantada, también, por “necesidad de participar activamente de la mesa y las medidas que se dispongan los compañeros el día viernes en asamblea. No descartando, de ser necesario, se retome dicha medida en otro momento o cuando lo mandate el conjunto de los trabajadores”, sostuvo Alejandra Montero, la funcionaria que desde el 25 de enero estaba en huelga de hambre junto a su compañero Daniel, en reclamo por la situación de Casa de Galicia.
Patricia Pérez, otra de las integrantes del sindicato afirmó que «el inversor existe y está» y justificó que no dan el nombre por «confianza y confidencialidad». Contó, además, que para ellos la votación del martes fue «terrible» y dijo que «todos los actores, senadores, diputados y representantes del gobierno sabían claramente la existencia de este inversor».
También relató que los trabajadores pidieron una semana de plazo «para terminar de conformar el proyecto» junto al inversor. «Se nos tomó el pelo», sostuvo Pérez en referencia a que no les creyeron la existencia de un inversor. Ahora, los funcionarios pretenden presentar el proyecto antes de que se haga la liquidación de Casa de Galicia y se redistribuyan socios y funcionarios.
«Físicamente y emocionalmente estamos los dos muy bien», aseguró Montero. Dijo también que fueron constantemente controlados por una doctora del Sindicato Médico del Uruguay y emocionalmente sostenidos por compañeros, socios y otros gremios.