¿Cómo siguen adelante porque cada vez queda menos para presentar las casi 700.000 firmas que necesitan para llegar al referéndum?
«Creo que el 1º de mayo nos dio un impulso increíble que se vio el domingo pasado. Era un día precioso y los militantes se volcaron a las calles a continuar con la recolección de firmas. El estado de ánimo de los compañeros y compañeras estaba recontra bajo y esto nos da una fuerza brutal para los próximos días. Sabemos que hay algunos días en el cual nos vamos a juntar nuevamente como en el día del Cooperativismo o el propio 20 de mayo, que si bien no saldríamos, son algunas jornadas en las cuales tenemos pensado generar instancias para seguir recolectando firmas».
¿Te sorprendió la postura de la coalición de gobierno de no aceptar una postergación de la fecha para entregar las firmas, ya que el coronavirus está golpeando fuerte en Uruguay?
«No me sorprendió en lo más mínimo. Entiendo que había compañeras y compañeras que esperaban un gesto bien republicano y que era de sentido común. Cuando le pedís a la gente que se quede en casa, era lógico que durante ese tiempo no se computaran los tiempos constitucionales. Era una situación, repito, de sentido común y era un gesto bien republicano y democrático. Si esto hubiera pasado en otro gobierno, los partidos que hoy integran la coalición hubieran salido a los gritos por una cuestión de autoritarismo si se quiere; o no escuchar a las grandes mayorías. Pero bueno, las cosas cambiaron. Acá lo importante es que las personas que le dieron el voto en su momento a la coalición multicolor, entiendan que esto es más importante que las ideologías. Más allá de si estás de acuerdo o no con la LUC. Lo que estamos planteando es que se de un debate ciudadano y que la gente pueda decidir si lo quiere o no. A eso es lo que estamos apostando».