«Nosotros ganamos esta elección», dijo el mandatario en un discurso en la Casa Blanca. «Este es un fraude al público estadounidense (…) Queremos que la votación se detenga», dijo.
La campaña de Biden rechazó las declaraciones de Trump calificándolas de «indignantes» y «sin precedentes», y el equipo legal del demócrata se dijo «listo para actuar» si el presidente trata de detener el recuento.
Las oficinas de votación ya cerraron, aunque seguirán contabilizando votos enviados por correo hasta el martes 3, como permite la ley y como ha sucedido innumerables veces en elecciones pasadas.
Trump acusó asimismo a Biden de intentar «robar» la votación, en un tuit que inmediatamente fue etiquetado como «engañoso» por Twitter.
Antes, desde su feudo de Wilmington, Delaware, Biden declaró que estaba «en camino» de lograr la victoria, y pidió paciencia a la población.
«¡Mantengan la fe, ganaremos!», prometió el exvicepresidente de Barack Obama frente a simpatizantes congregados en sus automóviles. «Esto no se acaba hasta que cada voto sea contado», añadió.