«Estamos ante una situación de emergencia sanitaria que es la prioridad absoluta y que requiere de todos nosotros una actitud de apoyo a la línea de mando. Al mismo tiempo, entendemos que la respuesta que se esta dando constituye una paradoja en el sentido de que estamos experimentando un momento de menos actividad, menos consumo menos, movimiento y eso tiene un efecto económico de corto plazo, pero hay que pensar que también va a tener un efecto de mediano plazo.En tal sentido,nos parece inadecuado que no se tomen medidas fiscales expansivas para resolver el problema».
Las medidas a las que hace referencia Olesker están asociadas a suspender el aumento de tarifas, a flexibilizar los sistemas de seguro de desempleos, así como a la posibilidad de implementar subsidios para personas que no tienen acceso al seguro de desempleo, como los trabajadores independientes o pequeñas y medianas empresas que no tienen recursos para hacerle frente a una situación económica recesiva. «A todos ellos se les podrían postergar la suba de impuestos y tarifas a cuenta de que hagan un esfuerzo en mantener puestos de trabajo. Hay todo un paquete de medidas que hay que poner en marcha y eso requiere actitud fiscal diferente frente a temas impositivos y tarifarios».
«Se requiere una actitud que no dispare la inflación a partir de una intervención más decidida en mercado cambiario, así como evaluar mecanismos para refinanciar y redireccionar el gasto mediante de prestamos internacionales u otros recursos que el país tiene», agregó.
Por su parte, la economista Gabriela Mordecki, investigadora del Instituto de Economía de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de la República, opinó que la postura anunciada por el gobierno de mantener el ajuste tarifario se debería dejar sin efecto o al menos flexibilizar dicha medida,dada la contingencia que se avecina. «Con respecto a la intención de mantener el concepto del ahorro, creo que estamos en un momento en el cual hay que dejar de lado objetivos de largo plazo y atender los problemas que esta teniendo la población».
«Se deberían tomar medidas para apoyar a las familias más vulnerables implementando algún tipo de subsidio porque este es un momento en que Estado y política tienen que compensar lo que el mercado no esta resolviendo. De lo contrario, la situación después va a ser mucho peor. Hay que actuar ya», agregó.
La especialista le explicó que hay distintas opciones de flexibilizar esta medida. «Se podría, por ejemplo, atender en forma diferencial a las familias que más están sintiendo el impacto que son las que tienen menores ingresos y no tienen protección social. Tal vez se podría rever el incremento de la tarifa de la electricidad, la mas básica para todos los hogares, al menos para quienes consumen por debajo de la franja de 300 kilowatts. Otra opción podría ser permitir que la gente pueda atrasarse sin que genere multa o corte del servicio hasta que se supere la situación y luego ver de qué formas financiar las deudas».