Pereyra dijo que mucha gente le manifestó que el BPS es un organismo “que estaba olvidado”, por lo tanto, de aquí en adelante “hay mucha cosa para trabajar”. Sostuvo que uno de los principales problemas que ve en el BPS, como lo dijo durante la campaña, es “la cultura antiempresarial que tiene el organismo”, que es “la cultura de división de este país, en donde opinar distinto en algo es opinar distinto en todo, y no puede ser”.
“Debemos empezar a generar una cultura de desarrollo, porque hay problemas: gente que sufre porque tuvo una pequeña empresa y se come una crisis como se comió ahora, y hay normas por las que no se puede jubilar. También hay multas, moras y recargos que son abusivos, de usura, aseguró, al tiempo que señaló que el BPS atraviesa una “catástrofe financiera”.
Pereyra dijo que para USU esta victoria muestra “el valor de un movimiento social” que nació, “justamente, con una visión muy crítica del Uruguay que tenemos” y que, de alguna manera, “se lo quiso poner en un lugar del conflicto”, pero en realidad tiene el rol “de asumir las responsabilidades que muchos no asumen”. Por ejemplo, “que hubiera competencia cuando no había competencia en estas elecciones, y se habían acostumbrado a una designación”.