Al mismo tiempo, en los países más pobres, quienes sí completan el primer ciclo de secundaria y vienen de hogares más acomodados gozan del doble de probabilidades de tener conocimientos básicos de lectura y matemáticas.
Por todo ello, insta a los países a centrarse en aquellos escolares que se han quedado rezagados cuando las escuelas vuelvan a abrir sus puertas, a fin de fomentar sociedades más resilientes e igualitarias.
«Para estar a la altura de los desafíos de nuestro tiempo es imperativo avanzar hacia una educación más inclusiva. Repensar el futuro de la educación es más importante tras la pandemia de la COVID-19, que exacerbó y puso de relieve las desigualdades», aseguró la directora general de la Unesco, Audrey Azoulay.
Para el director del informe, Manos Antoninis, la COVID-19 ha dado a todo el mundo «una verdadera oportunidad de repensar nuestros sistemas educativos».
Fuente: EFE