Uruguay arranca 2026 con inflación históricamente baja, pero se espera un repunte hacia fin de año
Las proyecciones para el resto del año coinciden en anticipar un leve repunte. Analistas privados estiman que la inflación cerrará 2026 en torno al 4,4%.
Uruguay comenzó 2026 con una noticia económica relevante: la inflación interanual cayó a 2,94% en marzo, perforando el piso del rango meta del Banco Central del Uruguay (BCU) establecido entre 3% y 6% y alcanzando su nivel más bajo en casi siete décadas, desde 1956. El dato marca un hito en la estabilidad de precios del país, aunque los analistas advierten que este escenario podría ser transitorio. El descenso de la inflación responde, en buena medida, a factores externos y coyunturales. Entre los principales impulsores se destacan la caída en los precios de bienes transables, especialmente alimentos y bebidas, así como una moderación en los costos de servicios vinculados al turismo. A esto se suma una apreciación del tipo de cambio, que ha contribuido a abaratar las importaciones y contener las presiones inflacionarias. Este nivel excepcionalmente bajo no parece sostenible en el tiempo. Por primera vez en 33 meses, la inflación se ubicó por debajo del rango objetivo del BCU, lo que, lejos de ser únicamente una señal positiva, también plantea interrogantes sobre el equilibrio macroeconómico.