“Se demostró que Uruguay está en condiciones de producir ambos tipos de soja y que es posible su coexistencia”, apuntó Benech.
“Producimos soja no transgénica para consumo humano, que es la que exportamos a Europa, y tenemos exigencias muy rigurosas para evitar la contaminación y pérdida de material genético en la producción a contraestación de la soja transgénica, la que no se liberó aún al mercado”, enfatizó.
Las ventas externas de soja totalizaron 139 millones de dólares en agosto, un 153 % más que en el mismo mes de 2018, lo cual posicionó a ese producto como el segundo más vendido al exterior del período estudiado, detrás de la carne bovina, con 159 millones.
Eso se explica por un aumento del monto exportado hacia China, que pasó de 26 millones de dólares a 35 millones en comparación con agosto del año pasado, y también por la aparición de nuevos mercados de exportación, como Túnez, con 11 millones, Holanda, con 10 millones, Alemania, con 6 millones, y Egipto, con 4 millones de dólares.
En el acumulado anual, también se registra un incremento, aunque en menor medida, de las exportaciones de esa oleaginosa, cuyo monto alcanzó a 756 millones de dólares, lo que la dejó en tercer lugar en el ranking de productos en lo que va de este año, detrás de la carne y la celulosa.