«Es necesario asegurar la posibilidad de que los residentes extranjeros y afganos que así lo deseen, abandonen el país con plenas garantías para su integridad física», continúa el comunicado.
Hizo un llamado además para que «todos los actores políticos» del país realicen los «esfuerzos necesarios» para garantizar el respeto y protección de los derechos humanos y libertades fundamentales de toda la población afgana.
Los talibanes, cuyo origen de la palabra significa estudiantes del Corán, tomaron por primera vez Kabul en 1996, e impusieron un régimen integrista islámico que extendieron al 90 % del territorio hasta que fueron expulsados del poder en 2001 por fuerzas opositoras afganas ayudadas por Estados Unidos.
Con casi todo el país dominado, con los talibanes a las afueras de Kabul y las fuerzas afganas abandonando sus puestos, en algunos casos bajo rendición, los talibanes han tomado también las fronteras de Afganistán con varios de sus pasos fronterizos.
El Consejo de Seguridad de la ONU mantendrá una reunión de urgencia para abordar la toma de la mayoría de las provincias de Afganistán por parte de los talibanes, la entrada de estos en Kabul y la huida del país del presidente afgano, Ashraf Ghani.