Once países habían firmado en setiembre pasado la denominada «Declaración de Quito», durante un encuentro regional sobre la migración venezolana, en donde acordaron mantener la acogida a los llaneros, en el marco de un espíritu de «hermandad» y «solidaridad», pero también con «seguridad» para las sociedades receptoras.
En esta segunda reunión, los ochos países suscriptores del «Plan de Acción» felicitaron la designación del guatemalteco Eduardo Stein como representante especial conjunto del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados y de la Organización Internacional para las Migraciones.
Los delegados acordaron también fortalecer las iniciativas que ha implementado cada uno de los países receptores para desarrollar una adecuada inserción económica y social de la población venezolana.
Para esto, cada país continuará con el proceso de regularización migratoria de acuerdo a las posibilidades y legislación de cada país de acogida, con el apoyo de las organizaciones pertinentes del sistema de las Nacionales Unidas, señala la carta del «Plan de Acción» suscrita en Quito.
Fuente: EFE