La República Bolivariana de Venezuela denuncia ante la comunidad internacional esta insólita decisión que confirma el patrón de protección y complicidad de gobiernos satélites de Estados Unidos para agredir la paz de Venezuela a través de mercenarios que han confesado sus crímenes, sobre los cuales existe demostrada convicción de pruebas, entrenados, pagados y protegidos por gobiernos de países vecinos. Debe destacarse que este grupo de terroristas confesó mediante registro audivisual público, notorio y comunicacional, su responsabilidad y participación en tan graves hechos.
Al otorgar refugio sobre supuestos no contemplados en las convenciones internacionales correspondientes, la República Federativa de Brasil, no sólo agravia el derecho internacional humanitario, sino que establece peligrosos precedentes de protección a personas que han cometido delitos flagrantes contra la paz y la estabilidad de otro Estado. El gobierno brasileño se convierte así en cómplice de actividades armadas contra países vecinos y el protector de los delincuentes y mercenarios que las protagonizaron.
Cabría preguntarle a las autoridades políticas y militares de Brasil cuál sería su reacción si Venezuela le diese protección jurídica a desertores de su ejército, huyendo de un ataque a instalaciones militares brasileñas perpetrado para generar zozobra en su población. El pueblo de Venezuela tiene la certeza que el pueblo de Brasil jamás acompañaría decisiones temerarias como las que ha tomado el debilitado gobierno de Jair Bolsonaro.
Todo lo anterior, indica que este tipo de decisiones del gobierno brasileño es parte de la ilegal y peligros activación del Tratado Interamericano de Asistencia Reciproca (TIAR), cuyo propósito se orienta a generar las condiciones para una intervención militar en Venezuela. En este sentido la República Bolivariana de Venezuela ante la existencia de sobradas evidencias probatorias y la confesión pública de los crímenes, insistirá en reclamar la entrega inmediata de este grupo de delincuentes, al tiempo que denunciará la posición demostrada hasta ahora por las autoridades brasileñas en las instancias internacionales pertinentes, incluyendo ante Consejo de Seguiridad de las Naciones Unidas», finaliza el comunicado.