Este hallazgo no demuestra la existencia de vida en Venus, pero es revolucionario’, opinó el jefe científico del Goddard Space Center de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA), James Garvin.
‘Una observación de un solo compuesto químico nunca bastará para probar que hay vida fuera de la Tierra. Lo que sí hace es cambiar nuestro punto de vista y mostrarnos que la vida puede estar en lugares inesperados’, resaltó.
Otros análisis sobre la posible existencia de vida en Venus indican que, a pesar de su similitud con la Tierra en cuanto a tamaño, masa y composición, este planeta está mucho más cerca del Sol, su superficie es fuertemente calentada por el efecto invernadero y la presión atmosférica es casi 100 veces mayor que la de nuestro planeta.
Esas características impiden que sea poco probable la vida en Venus, excepto en la atmósfera superior, lejos de la superficie del planeta, donde las condiciones son relativamente aceptables para procesos biológicos, indican los estudios.