Con frialdad de funcionaria israelí dirige un mensaje al votante: “A mí me huele a democracia”.
Como la publicidad política en la televisión solo está autorizada dos semanas antes de los comicios, los partidos están usando sobre todo las redes sociales para hacer campaña.
“El cambio está en camino”, promete al final del vídeo difundido anoche que hoy está generando polémica en el país, donde no todos lo han entendido.
Shaked encarna una de las aristas más radicales en el Ejecutivo saliente, sostenido por hasta seis partidos conservadores, de extrema derecha y ultra religiosos, considerado el más derechista en la historia de Israel. Ingeniera informática afincada en Tel Aviv, no participa de la ortodoxia religiosa judía. Está casada con un expiloto de la Fuerza Aérea y es madre de dos hijos. Siempre activa en las redes sociales y los debates en televisión, muestra una imagen política de modernidad al tiempo que se declara ultraconservadora y contraria al proceso de paz con los palestinos.