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Mundo

cambio climático

Mil muertos más y cincuenta ahogados en Francia por ola de calor

Francia bate récords de calor; el gobierno ha informado sobre la muerte de mil personas, la mayoría de más de sesenta años.

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En Francia, los días más críticos del episodio, especialmente entre el martes 23 y el jueves 25 de junio registraron las jornadas más calurosas desde que existen registros, superando los 40°C en gran parte del territorio. Santé Publique France, la agencia nacional de salud pública, ha anunciado que se han observado alrededor de 1.000 muertes adicionales en comparación con los meses previos.

Las cifras de decesos saltaron de una media de 1.000 diarios en primavera a 1.200 el martes, y hasta 1.400 diarios el miércoles y jueves.

Las cifras de la tragedia

Las autoridades advierten que este balance es provisional y está subestimado, ya que solo computa los certificados de defunción electrónicos. Los datos revelan patrones preocupantes. El 85% de las víctimas mortales corresponde a personas mayores de 65 años, aunque se registran casos en todas las franjas de edad. Se ha detectado un incremento del 40% en los fallecimientos ocurridos dentro de los domicilios. El impacto ha sido más devastador en las regiones bajo alerta roja, destacando Isla de Francia (región parisina), Nueva Aquitania, Bretaña, Centro-Valle de Loira, Normandía y Países del Loira.

A pesar de la gravedad, la ministra de Sanidad, Stéphanie Rist, confía en que las medidas de contingencia eviten alcanzar la tragedia de agosto de 2003, cuando fallecieron 15.000 personas. Tras aquella crisis, el 40% de los centros sanitarios del país fueron adaptados. Sin embargo, los hospitales actuales han estado desbordados: las consultas e ingresos vinculados al calor se dispararon entre un 20% y un 40% en los peores días, obligando al Gobierno a suspender eventos masivos como la Marcha del Orgullo y diversos festivales para no saturar los servicios de urgencia.

El corazón de Europa bate récords absolutos

El fenómeno meteorológico no se ha limitado al territorio francés. Alemania ha vivido jornadas inéditas para su historial climático. El Servicio Meteorológico Alemán (DWD) reportó una mínima nocturna provisional de 29°C en el municipio de Kubschütz, lo que representa la noche más calurosa de la historia del país. Esto ocurrió apenas horas después de que se batiera el récord absoluto de temperatura diurna en Drewitz (Sajonia Anhalt) con unos sofocantes 41,5 °C, superando la marca previa de 41°C establecida solo días antes en Saarbrücken.

En Alemania existen restricciones severas en líneas ferroviarias clave de Renania del Norte-Westfalia y suspensión de tranvías en Leipzig por problemas en las vías, y a una parálisis comercial y social, con calles desiertas durante las horas centrales del día debido al escaso enfriamiento nocturno y la extrema humedad.

Por su parte, Austria también rompió barreras. Viena alcanzó por primera vez los 40°C quedando a solo medio grado del récord nacional absoluto. El calor extremo provocó deformaciones en carreteras y vías férreas, además de desatar múltiples incendios forestales, obligando a decretar el código rojo en seis de sus nueve regiones.,

Emergencia hídrica, energética y balance global de la OMS

A nivel global, el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, confirmó a través de sus redes sociales que se han registrado más de 1.300 muertes adicionales en Europa vinculadas a las altas temperaturas desde el 21 de junio. Se calcula que unos 191 millones de personas han soportado temperaturas superiores a los 35°C simultáneamente, sometiendo las redes eléctricas a niveles de tensión extrema y obligando al cierre preventivo de escuelas.

Uno de los aspectos más peocupantes tiene que ver con la crisis hídrica. El caudal de los principales ríos europeos ha disminuido drásticamente al tiempo que su temperatura aumentaba, afectando sectores estratégicos. En Hungría, la central nuclear de Paks se ha visto obligada a planificar reducciones en su producción debido a que las aguas del Danubio están demasiado calientes para garantizar una refrigeración óptima. En Italia, el desplome del caudal del río Po ha provocado que el agua salada del mar penetre hasta 18 kilómetros tierra adentro, amenazando los cultivos y los humedales protegidos de su delta.

Las autoridades reportan además decenas de ahogados (56 solo en Francia) debido a ciudadanos que buscaban alivio de forma desesperada e insegura en ríos, embalses y canales no aptos para el baño.