“El cambio climático de origen antrópico amplifica los efectos de los fenómenos naturales como La Niña e influye cada vez más en nuestras condiciones meteorológicas, lo que se traduce especialmente en un calor y una sequía más intensos (y el riesgo asociado de incendios forestales), así como precipitaciones e inundaciones récord”, declaró el secretario general de la OMM, Petteri Taalas.
“Hemos sido trágicamente testigos durante los últimos meses en casi todas las regiones del mundo. El cambio climático aumenta la gravedad y la frecuencia de las catástrofes”, subrayó, en alusión tanto a los gigantescos incendios que afectaron el oeste de Estados Unidos y Siberia como al huracán Ida que arrasó el sur de Estados Unidos antes de dejar bajo el agua a Nueva York y sus estados vecinos a raíz de muy fuerte precipitaciones.
La OMM dijo que si La Niña reaparece se espera que sea de manera débil. De acuerdo con la organización, las temperaturas serían superiores a la media en el centro-este de América del Norte, el extremo norte de Asia y el Ártico, al igual que en el centro y este de África y el sur de América del Sur.
Hay grandes probabilidades de que desciendan las precipitaciones en muchas zonas del sur de América del Sur.