Gracias a los dispositivos de búsqueda empleados, el equipo investigador pudo llegar a una estimación fiable de la dimensión de la población felina en la ciudad, en interiores, exteriores y refugios.
El estudio arrojó además que la mitad de los gatos en el distrito habita en viviendas. La otra mitad está repartida entre mascotas con acceso limitado o ilimitado al exterior, gatos callejeros y unos 3000 a 4000 animales salvajes que evitan el contacto con los humanos, según informó Flockhart.
“No creo que puedas encontrar un mamífero salvaje (carnívoro) con esa densidad en cualquier otra parte del mundo”, expresó el docente de la Universidad de Maryland.
“Creo que es realmente una idea interesante que podamos tener tantos gatos en un lugar tan pequeño”, agregó.
Una particularidad del estudio es que unió en su desarrollo a grupos y organizaciones que suelen tener distintos puntos de vista sobre el impacto provocado por los gatos en exteriores, sobre la vida salvaje y el paisaje.
A la vez que la preocupación de los grupos ecologistas está centrada en el impacto de los felinos sobre la población de aves, la de los defensores de los animales lo está en asegurar su bienestar y seguridad.
Stephanie Shain, directora de operaciones del Servicio de Rescate de Animales (Humane Rescue Alliance, en inglés), que también participó en el estudio, manifestó que lo “realmente novedoso en el conteo de gatos en Washington DC fue que esas organizaciones se unieran”.
Shain aseguró que la unión de los distintos grupos estuvo motivada por “enfocarse no en quién tiene la razón o la tuvo, sino en hacerlo bien, hallar la información, analizar los datos”.