El desempeño de los dos gobiernos demostrará quién trilla el camino correcto y quién se equivoca ampliamente. Los latinoamericanos que votarán para presidente de sus países en 2019 tendrán los ojos puestos en esos gobiernos, para escoger qué camino quieren para sus países. Si quieren el camino del mayor aumento del salario mínimo de la historia del país, de reconocimiento de los derechos de los inmigrantes, de combate frontal a la corrupción, de disminución de los altos salarios de los empleados públicos, incluyendo a los del Poder Judicial, de defensa soberana de los intereses de su país frente a la agresiva política de EEUU, la de la prioridad en la defensa de los más pobres. O, por el contrario, el camino del servilismo total a los intereses de EEUU, de promoción de los intereses de los bancos y ataque a los salarios, a los empleos, de los trabajadores, a la ofensiva contra la educación democrática y la promoción de la escuelas militares, a la guerra en contra de los gobiernos con los cuales tiene divergencia, a la privatización de las propiedades públicas y su desnacionalizacion, a la organización de gobiernos con los más corruptos políticos del país.
Bolivia, Argentina y Uruguay, entre otros países, darán una nueva configuración al panorama político de América Latina con sus elecciones en octubre de 2019. O se confirma la tendencia al fortalecimiento de la derecha y la extrema derecha del continente o se les contiene y se revigoriza la izquierda latinoamericana.
Bolsonaro encontrará nuevos aliados o López Obrador verá roto el aislamiento al que el imperio lo quiere condenar.
Se diseñará un final de segunda década en el continente con nuevas perspectivas y esperanzas o se cerrará con un horizonte negativo. ¿Será un octubre rojo o no? ¿Argentina retomará el camino que ha permitido al país recuperarse de la peor crisis de su historia o seguirá entregada a la recesión, al desaliento y al FMI? ¿Bolivia seguirá el mas importante ciclo de su historia, dando continuidad al gobierno de Evo Morales, o volverá a la triste historia que tuvo en el pasado? ¿Uruguay seguirá siendo el país que apunta hacia nuevas conquistas sociales y culturales o volverá a ser dirigido por las oligarquías tradicionales y conservadores?
¿Latinoamérica dará por cerrado el ciclo protagonizado por Hugo Chávez, Lula, Néstor y Cristina Kirchner, Pepe Mujica, Evo Morales, Rafael Correa, o lo renovará con los que sepan estar a la altura de los intensos avances que han proyectado la imagen de una América Latina en lucha contra las desigualdades, las injusticias, un continente dirigido por líderes legítimos y soberanos?