Ese proceso está paralizado por las reticencias del Parlamento Europeo y países como Francia, Austria, Países Bajos o Bélgica, que piden mayores garantías en el texto del acuerdo para proteger el medioambiente, temerosos de la deforestación del Amazonas que el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, está llevando a cabo.
“Nuestra credibilidad está en juego. Les dijimos a nuestros amigos de Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay que después de dos décadas de negociaciones estamos preparados para alcanzar un acuerdo”, dijo Santos Silva.
El ministro añadió que habló con sus “colegas del Mercosur” y le trasladaron su intención de “aclarar” las cuestiones fundamentales, a la vez que defendieron que el acuerdo “es un paso adelante” en esta materia.
“No podemos utilizar los temas medioambientales como una pantalla tras la que escondernos, por ejemplo, si tenemos problemas en cuanto a las importaciones del Mercosur hacia Europa”, lanzó Santos Silva.
“Mientras el medioambiente no sea una razón real, sino un pretexto (…), no lo podemos aceptar. Cuando los temas medioambientales o de deforestación son reales, debemos abordarlos y podemos solventarlos”, añadió.
Más allá del acuerdo con el Mercosur, el jefe de la diplomacia portuguesa aseguró que “estamos a punto de concluir” el acuerdo con México y que “estamos en una fase muy interesante en relación a la modernización de nuestro acuerdo con Chile”.
Santos Silva también aseguró que hay que llevar a cabo “un importante trabajo de implementación” del acuerdo comercial con el Reino Unido, alcanzado entre Bruselas y Londres en Nochebuena y que entró provisionalmente en vigor el pasado 1 de enero, a la espera de que la Eurocámara lo ratifique, previsiblemente en el pleno de marzo.
Según el ministro, “el trabajo más importante” que queda pendiente en cuanto al Brexit es la “preparación” de un Memorándum de Entendimiento con el Reino Unido respecto a los servicios financieros.