Los ciudadanos de la localidad de Rafael Perazza reclamaron en abril que su dependencia del BROU vuelva a la apertura diaria. En el mismo departamento, las comunidades de Ecilda Paullier y Rodríguez hicieron presente la necesidad de que la microbanca con que cuentan sea elevada a la categoría de sucursal, ascenso que permitiría atender a todos los negocios y usuarios con mejor servicio.
Estos «achiques» sufridos por los vecinos y denunciados por el sindicato, además de la sobrecarga laboral que conllevan, tienen como resultado la privatización de servicios y su deriva a las agencias de quinielas u otro tipo de comercios, con la consiguiente caída de la calidad de atención.
Esas políticas son las que AEBU rechaza y la conducen a la lucha -antes en San José y ahora en Soriano, Río Negro, Paysandú y Salto-, con objetivos a dos puntas. Por una parte, sensibilizar a la población sobre el proceso regresivo que está viviendo y la afecta. Y por otro, mostrar al gobierno la oposición del sindicato a que este estado de cosas continúe y aun se profundice.
En la conferencia de prensa realizada el martes en Mercedes, Matías Arbizu -integrante del Consejo del Sector Financiero Oficial y presidente de la Comisión Representativa del Banco República- señaló que «las restricciones presupuestales de la eliminación de las vacantes significó para el Banco República (BROU) la destrucción de más de 400 puestos de trabajo, y para el Banco de Seguros (BSE) cerca de 200». Todo un llamado de atención del que debe tomar cuenta la ciudadanía. Esta es la raíz de la movilización de AEBU.