Como parte de estas denuncias, sobre las acciones de los Estados Unidos, en la edición de este jueves el diario Granma, publicó un artículo del director general de Estados Unidos de la cancillería cubana, Carlos Fernández, donde se manifiesta que “la nación norteamericana intenta presentar las carencias materiales como deficiencias del modelo político y económico cubano”.
En su artículo, Fernández señala que esto ha sido declarado, abierta y recientemente, por funcionarios del Departamento de Estado”, agregó además que “la Casa Blanca apostó a que la enfermedad y el agravamiento de las dificultades fuesen sus aliados de ocasión”.
Haciendo referencia a la situación del país del Norte, con respecto a la gestión y atención a los efectos de la pandemia, Fernández expresó que “lejos de dedicar los recursos, y el talento profesional y científico que abundan en ese país, y orientarlos a salvar a su población del contagio, el gobierno de Estados Unidos se propuso castigar a quienes con muchos menos recursos tienen éxito en enfrentarla”.
Para el funcionario de la cancillería cubana, estas acciones no pueden ser analizadas sin atender al contexto de la actual situación de la política doméstica de los Estados Unidos, en este sentido argumentó que, “en el contexto de las elecciones de noviembre próximo, la Casa Blanca incrementa la propaganda dirigida a incentivar odio, resentimiento e ilusiones de revancha entre determinados sectores de los estadounidenses de origen cubano, cuyos votos tratan de capturar”.
Para alcanzar estos objetivos, “emplean fondos millonarios, así como, las redes sociales y laboratorios de comunicación, que buscan presentar a Cuba como un país inviable, decadente, con una miseria extendida y merecedor de acciones cada vez más hostiles”.
Con esta política agresiva contra Cuba “Estados Unidos comete un crimen al castigar a la población cubana en su conjunto, con sus medidas económicas coercitivas”, enfatizó Fernández, “quien reiteró que esa nación no tiene el derecho ni autoridad moral para proponerse interferir en los asuntos internos de la isla”.