En su informe anual, publicado el pasado 2 de febrero, Meta aseguró que probablemente no podría seguir ofreciendo sus productos y servicios en Europa si no puede seguir transfiriendo datos personales de los usuarios a EEUU. Entre tanto, los reguladores europeos trabajan en una nueva legislación que regule dicho procedimiento.
Al respecto, el ministro Habeck aclaró que no se dejarán «influenciar» por el anuncio y recordó que quejas similares surgieron cuando la Unión Europea introdujo en 2018 el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), que luego «se convirtió en el estándar global».
«Creo que estas grandes empresas digitales no están acostumbradas a que les lleven la contraria. No queremos que nuestros datos personales se entreguen a los gigantes digitales sin ningún control», insistió su par francés.