Como el archivo necesita alimentarse y crecer, Moreni también se manifestó interesada en la recolección de documentos, «ya sea por iniciativa nuestra o por recepción de los materiales que la gente nos va aproximando». Asimismo entendió que lo proyectado en general no requerirá grandes inversiones, y que algunas de las cosas previstas «se pueden hacer con el propio personal de AEBU que normalmente -sin saber que está haciendo un trabajo de archivo- conserva algunos de los materiales». Estos funcionarios, a su entender, «fueron los primeros protagonistas del cuidado de las cosas, por el hecho de conservar».
En este sentido la responsable del archivo entiende como parte de su tarea la «generación de hábitos de organización y respaldo, como los que aplica la gente de la Secretaría Gremial en sus tareas administrativas de conservación de documentos, que más tarde constituirán archivos. Materiales que en primera instancia son de utilización cotidiana o esporádica van a constituir luego material de archivo histórico, como las actas del Consejo Central o los padrones de afiliados, por ejemplo. La conservación de esos padrones podría ser muy importante para un estudio sociológico que se interese en ver la evolución de la afiliación en relación con las empresas, o cómo ha sido en términos de género y de distribución en el país. Son fuentes riquísimas para estudiar más adelante».