Acompañado del gobernador de la provincia de Buenos Aires, su correligionario Axel Kicillof, y el alcalde de la capital, el opositor Horacio Rodríguez Larreta, el presidente aclaró que quienes quieran salir del país podrán hacerlo, ya que el “cierre de fronteras” será solo para “los que quieran entrar”. Fernández subrayó que quienes tienen que cumplir con el aislamiento de 14 días -infectados, casos sospechosos o pasajeros que llegan de los países de riesgo- “van a cumplirla”, y de lo contrario se les perseguirá penalmente.
Otra de las decisiones anunciadas fue la suspensión de las clases de primaria y secundaria por dos semanas, aunque se mantendrán abiertas otras funciones de los centros, como por ejemplo los comedores escolares; el cierre de todos los parques nacionales y la petición a todos los mayores de 65 años -edad para la que el riesgo del virus es mayor- de que se queden en sus casas.