Morales agradeció a Fernández “por haber salvado mi vida” a través de las gestiones que garantizaron su salida del país tras el golpe de Estado cívico militar en su contra. “Parte de mi vida va a quedar en Argentina después de estar once meses. Muchas gracias. No me sentí abandonado”, aseguró.
Por su parte, el mandatario argentino, Alberto Fernández, calificó este 9 de noviembre como «un día muy importante para todos». «Es muy lindo estar en La Quiaca por este motivo: garantizar que Evo Morales regrese a su patria de donde nunca debió haber salido, ni ser maltratado como lo fue», agregó Fernández.
Asimismo, el mandatario de Argentina se refirió al acontecimiento como una experiencia para la región, «en un momento en que la unidad se fragmentó en intereses individuales». En ese sentido, llamó a recuperar la unidad latinoamericana.
En otro momento de su intervención, Fernández calificó a Evo Morales como «el primer presidente con rostro boliviano», por representar los intereses populares de su país.
Los primeros en recibir a Evo fueron representantes del gremio de mineros de ese país, que en medio del puente fronterizo le colocaron al ex presidente un casco como el que usan para trabajar. Luego Morales se despidió de Alberto Fernández con un abrazo e ingresó a su tierra.
Tras recorrer más de 1.100 kilómetros y acompañado de cientos de seguidores, llegó hasta la ciudad boliviana de Villazón, donde fue recibido por miles de personas que con una fiesta de banderas, carteles y música organizaron la bienvenida.
“Hoy es un día importante en mi vida, volver a mi patria que tanto quiero me llena de alegría”, escribió Evo Morales esta mañana desde La Quiaca. Y así fue. Alrededor de las 11:10 cruzó la frontera entre Argentina y Bolivia, y volvió a pisar su país tras un año de exilio.