«Seguimos en una pandemia que está asolando el mundo, y gracias a Dios en Argentina no ha tenido la capacidad de daño que ha expresado en otras partes del mundo, pero eso ha ocurrido por lo que han hecho los argentinos y argentinas», destacó.
En todo el país son «3.780 casos confirmados y 186 fallecidos lamentablemente», resumió Fernández.
Argentina entra desde el próximo lunes en una nueva fase del aislamiento caracterizada por una «segmentación geográfica» que permitirá que se movilice el 50 por ciento de la población.
El aislamiento continuará sin modificaciones en los centros urbanos de más de 500.000 habitantes.
En el resto de los municipios, «dejamos en mano de las autoridades provinciales las actividades que se pueden abrir y cuáles deben permanecer cerradas», anunció Fernández.
Otros permisos
En términos generales, el Gobierno autorizará «que una persona pueda salir hasta un radio de 500 metros con fines de esparcimiento, como salir a caminar», no así a realizar actividad física, «porque expone la transmisión del virus y es más riesgosa», señaló el presidente.
Los niños también pueden salir acompañados de sus padres, «pero todos en cualquier caso pueden salir una hora diariamente y en un radio de 500 metros de su casa», explicitó el presidente.
Las clases continuarán suspendidas, no habrá tareas en la administración pública, ni actividades recreativas, como la de restaurantes o espectáculos.
Tres grupos de personas son considerados grupos de riesgo y están eximidos de trabajar: mayores de 60 años, personas con factores de riesgo y embarazadas.
Etapas
Durante su intervención, el presidente contextualizó que la primera etapa de confinamiento, que inició el pasado 20 de marzo, fue considerada un «aislamiento estricto» que inmovilizó al 90 por ciento de la población.
Semanas después se llegó al «aislamiento administrado», el cual habilitó «que el 75 por ciento de la gente se mantenga en condiciones de cuarentena», prosiguió Fernández.
«Ahora comienza esta tercera etapa donde empezamos a tener en cuenta lo que hemos experimentado en estos 35 días de cuarentena y ver cómo podemos actuar», resumió Fernández.
Argentina tiene por delante dos etapas más hasta llegar a la normalidad, siempre que no se dispare el número de casos.