Las autoridades sanitarias precisan que de los números, 41.086 argentinos se contagiaron por contactos estrechos de casos confirmados pero la cifra más alta y preocupante continúa siendo la de de transmisión comunitaria que ya ascienden a 66.293.
En la capital y en otros 40 municipios del AMBA rige la fase tres, en la que se exceptúan las industrias con protocolos establecidos, con control de temperatura en el ingreso de los trabajadores, transporte proporcionado por la empresa y con funcionamiento con personal local, a diferencia de otros distritos ya en fase de distanciamiento social.
Según el cronograma del gobierno porteño, desde este martes, además de ampliarse los días para las salidas recreativas de los niños -en un radio no mayor a 500 metros del domicilio de residencia-, los controles vehiculares serán más estrictos y los agentes retendrán la licencia de los conductores que no tengan permiso para circular.
En esta nueva etapa, vista como una prueba de fuego que regirá hasta el 2 de agosto para conocer cómo evoluciona la situación, también se prevé que mañana abran por vez primera después de cuatro meses los locales de venta de ropa y calzado y volverán otras actividades como la industria del juguete.