Según consigna el diario El País, la polémica en el vecino país, “se encendió cuando, en un comunicado emitido ayer, la Cancillería expresaba que, en la reunión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, votaría a favor del trabajo realizado por Bachelet, e instaba al Gobierno de Nicolás Maduro a «implementar íntegramente» las recomendaciones de sus informes y a apoyar investigaciones «imparciales y transparentes» sobre las «alegaciones de violaciones a los derechos humanos».
Como antecedente de esta renuncia y malestar se señala que, en la jornada del martes, Castro, “afín al kirchnerismo, reprochó en Twitter que el canciller Felipe Solá votó «la Resolución del Grupo de Lima» -en referencia a la alianza de países con gobiernos de centro derecha que desconoce el régimen chavista- «condenando a Venezuela, con (Jair) Bolsonaro, (Iván) Duque, (Sebastián) Piñera, (Martín) Vizcarra, en cuyos países se violan flagrantemente los Derechos Humanos».
La decisión del gobierno argentino significa un giro en el tradicional relacionamiento de los gobiernos kirchneristas con Venezuela, a diferencia de la posición de Macri, quien presumía de ser uno de los líderes contra lo que definía como la «dictadura» de Maduro en el Grupo de Lima.
Además de la posición de Castro, la presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, expresó sentirse «avergonzada del canciller», a quien no dudó en calificar como «un tipo que no sabe dónde está parado ni qué es lo que está representando».
«Conozco ese pueblo lo que sufrió y lo que le dio (Hugo) Chávez y conozco a Maduro y conozco lo que está haciendo para sostener ese Gobierno, al que lo quieren sacar. Perdón Maduro, perdón pueblo venezolano, perdón por lo que hizo el canciller», expresó Hebe de Bonafini a la radio AM 530.
De acuerdo a la información disponible, el dirigente social Luis D’Elía también manifestó su malestar y expresó su deseo de que exista una comunicación entre Fernández y Maduro con vistas a “ordenar las cosas».
«Sinceramente creo que, si hoy hay un llamado telefónico de Maduro y Alberto, seguramente atrás debe estar la mano de Cristina Fernández de Kirchner y de Cuba, esa Cuba revolucionaria que ilumina permanentemente el continente (…) «más allá de la bronca, es el momento de actuar con responsabilidad y respaldar mucho a Cristina», expresó el dirigente sindical argentino.