«Se registraron 29 medidas restrictivas provenientes de países desarrollados, entre éstos, los que más introdujeron medidas fue Europa y América del Norte», señaló.
Por otro lado, Bárcena detalló que los tres factores principales del alza fueron «el aporte de capital, que en este caso significó 69.000 millones de dólares, la reinversión de utilidades con 61 mil millones y los préstamo entre compañías, donde se registraron flujos por 52.000 millones de dólares».
La Cepal consignó en su estudio que, a pesar de registrar una cifra positiva en materia de IED, la diferencia entre los países de la región fue muy significativa: en 16 países aumentaron los flujos y en 15 países, disminuyeron.
En términos subregionales, a América del Sur entraron 128.994 mil millones de dólares por IED el año pasado, a Centroamérica 12.798 mil millones (sin México), y a El Caribe 5.623 mil millones. (Sputnik)