Para concretarlo «hay que mirar los procesos productivos y culturales de otra manera. El mundo cambia porque soplan vientos huracanados de la derecha nacional e internacional, por eso hay que pararse firme como Frente Amplio y como Uruguay en esta región, necesitamos más seguridad pública, combatir las causas sociales pero también la delincuencia, porque están en juego los derechos de todos y todas».
«Por supuesto que todos queremos vivir sin miedo, pero diganme ¿nos da un poco de miedo pensar en una sociedad militarizada, nos da un poco de miedo pensar en los allanamientos nocturnos, cosas que en el pasado trajeron tanto dolor y nunca trajeron paz y tranquilidad».
Entre los grandes desafíos puso énfasis en la educación. «hay una reforma pendiente. Para tener la educación que se necesita, autocrítica. El empleo del futuro y el Uruguay del futuro en buena medida se juegan en que seamos capaces de liderar el proceso que lleve a una mejor educación para el Siglo XXI».
«Pero también estos problemas, educación, empleo, seguridad, vivienda se retroalimentan con un problema central que todos debemos abordar que es combatir y matar la fragmentación social y para eso también tenemos que tener visión autocríticas, nos falta coordinar políticas, cambiar la cabeza y dejar de pensar en las chacras, focalizar el problema como integran que no se resuelve pedazo a pedazo».
Bergara apostó a un discurso de la firme voluntad de combatir la seguridad y la discriminación; más la apuesta constate por mejorar la calidad de vida de los uruguayos, mirando al futuro con compromiso y firme autocrítica.