“Ya no aceptaremos ninguna medida, acción o sentencia que se salga de las cuatro líneas de la Constitución. Tampoco podemos seguir aceptando que una persona concreta de la región de los tres poderes siga barbarizando a nuestra población”, agregó.
Bolsonaro aseguró no querer “pelear con ningún poder”. Sin embargo, declaró ante la multitud que no se puede “admitir que una persona turbe” la democracia brasileña y “ponga en riesgo” la libertad del pueblo norteño, expresiones aparentemente dirigidas hacia el magistrado Alexandre de Moraes, enemistado con el presidente y que lleva una investigación en su contra.
Según consigna la agencia de noticias Efe, los partidarios del presidente presentes en la manifestación gritaban “Fuera Alexandre”, al tiempo que también portaban carteles en los que pedían un impeachment contra el Tribunal Supremo e incluso una intervención de las fuerzas armadas.
El presidente brasileño tiene previsto además viajar a San Pablo, donde está convocada una manifestación de similares características.
En el último tiempo, el mandatario ha reiterado cuestionamientos hacia la Justicia de su país, que abrió una investigación en su contra por la supuesta difusión de noticias falsas y amenazas a la democracia. También lo ha hecho sobre el sistema de voto electrónico de su país, afirmando sin pruebas que es proclive al fraude.