“Los problemas de deforestación y quema en el Amazonas son de larga data, pero el empeoramiento de esta situación en 2019 es un resultado directo del comportamiento del Gobierno de Jair Bolsonaro”, denuncia una declaración conjunta de la red brasileña de organizaciones no gubernamentales (ONGs).
Entre los factores cada vez más intensos de la crisis ambiental, las ONGs destacan “la negativa a demarcar las tierras indígenas, la promesa de abrirlas para la explotación (…), el desmantelamiento sistemático y deliberado de la capacidad operativa de Ibama (Instituto Brasileño del Medio Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables)…, la legalización de actos ilegales de grilagem (falsificación de documentos para tomar pose) de tierras públicas, taladas y quemadas, y la tala y minerales …”
El coordinador del Frente Parlamentario Ambientalista, Alessandro Molon, quien exige medidas ante la creciente deforestación en la región amazónica a través de un documento respaldado por un millón de firmas, manifestó que el Gobierno de Bolsonaro se ha comportado de manera irresponsable frente a esta emergencia.
“Bolsonaro se está encargando de destruir todos los mecanismos de protección de todo Brasil”, subrayó Molon.