Las cifras confirman a Brasil, con más de 210 millones de habitantes, como uno de los países del mundo más azotados por la pandemia y el segundo después de Estados Unidos en número de fallecidos por la Covid-19.
Desde hace 40 días el promedio de decesos diarios por el virus no baja del millar y el de contagios se sitúa por los 50.000, y el promedio de muertes en la última semana se ubicó este martes en 1.262 diarias, el mayor registrado desde el inicio de la pandemia.
Sube la tasa de mortalidad
A la fecha, la tasa de mortalidad por el virus en Brasil subió hasta 122,5 decesos por cada 100.000 habitantes, mientras que la incidencia de la enfermedad llegó a 5.066,4 contagiados por cada 100.000 individuos. La tasa de letalidad de la enfermedad se mantuvo en el 2,4 % del total de la población.
En cuanto a los contagios, el Conass confirmó 59.925 nuevos casos en la última jornada, con lo que el número de infectados en el país ascendió a los 10.646.926.
Brasil vive el peor momento de la pandemia, con una segunda ola del virus desenfrenada y más virulenta debido a la circulación en el país de la variante brasileña (P.1), considerada por los expertos como una cepa más contagiosa, según estudios preliminares.
La mitad del país está al borde del colapso hospitalario, con las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) copadas en más de un 80 %, y semiparalizado por el endurecimiento de las restricciones impuestas por los gobiernos regionales para intentar frenar la propagación del virus.