Cuando Lubetkin volvió a tomar la palabra respondió que los representantes del gobierno van a estar “en todos lados” que les permitan “conocer más y mejor” e insistió en un concepto que ya ha utilizado en otros momentos en los que la postura del gobierno es cuestionada por el Frente Amplio: el gobierno y el partido político tienen roles distintos.
El canciller, aseguró que la relación con Estados Unidos es buena pero repitió, tal como había dicho más temprano en declaraciones a la prensa, que Uruguay no va a aceptar que se afecte “la base” de cualquiera de los partidos políticos.
“Escuchando las palabras del secretario de Estado, y de otros, sobre el tema del combate al crimen organizado, estamos en las antípodas”, había dicho el jerarca en una rueda de prensa consignada por Telemundo. “Naturalmente está de más decir que nosotros no admitimos que se trate a ninguna fuerza de este gobierno de esa manera”, había concluido.
En una declaración de prensa, Rubio incluyó a los Tupamaros dentro de una enumeración de organizaciones guerrilleras del pasado y la aludió específicamente con el rótulo de “terror violento”.
La cumbre fue convocada por Rubio para abordar el “resurgimiento del terrorismo político” y participaron 66 países –desde cancilleres y jerarcas de gobierno hasta diplomáticos de segunda línea– y Uruguay estuvo representado por el embajador Castillos.