Martín Gaite no vivió ajena a su tierra ni a su tiempo. Retrató de manera magistral la España posterior a la Guerra Civil y las herencias del franquismo.
La novela Entre visillos, por ejemplo, «desarrolla desde una perspectiva aparentemente neutra la vida de la mujer en el franquismo. Una fingida polifonía de voces acaba conformando así un panorama homogeneizado: la mujer no tenía grandes posibilidades de elegir su propio destino. Mediante diálogos se describen las situaciones cerradas, en las que la mujer apenas tiene margen de maniobra», explica la doctora Sela Bozal en su texto La literatura en su contexto.
Versátil y prolífera
Martín Gaite escribió de todo. Novelas, cuentos, ensayos, poemas, notas periodísticas. Siempre llevaba consigo un cuaderno en el que registraba todo, una especie de diario íntimo polifónico. Su hija pequeña los denominó cuadernos de todo. Esta caracterización diferenció a CMG de otras escritoras y escritores a lo largo de la historia. Sus cuadernos son verdaderos registros personales, históricos y literarios.
Martín Gaite advirtió que el género del diario «encierra el peligro de dar demasiada importancia a lo cotidiano». Cautelosa, para no caer en lo que ella creía era una debilidad, creaba diarios singulares, libres de la obligatoriedad de la anotación cotidiana.