Sinopsis: En un crucero que recorre las costas patagónicas, un marinero descubre un portal mágico que conduce al departamento de una mujer. Mientras tanto, un grupo de campesinos se topan con una aterradora cabaña de concreto cerca de su pueblo en Filipinas. Dos historias se entretejen en un laberinto cinematográfico en donde las personas se encuentran y se pierden a sí mismas. En algún lugar entre las oscuras salas de máquinas y las salas de estar de clase media, entre el mar y la jungla, las personas se observan con curiosidad, escepticismo y ansiedad.
Reflexiones del director
Como uruguayo que reside en Argentina vuelvo a mi país con frecuencia, casi siempre en barco, en un viaje que dura tres horas. Es un pasaje entre dos posibilidades de mundo que mantengo en paralelo; las cosas que la gente sabe de mí en Buenos Aires no las sabe en Montevideo y viceversa. Esto, al menos al principio, solía generarme un sentimiento extraño de libertad y de poder, que era el de no pertenecer a ningún lado. El barco funcionaba como un intervalo entre estos dos mundos posibles: la frontera de dos lugares que no se tocan; pero también, la frontera de infinitos lugares que podrían tocarse. Descubrí que el barco era un dispositivo de puertas secretas que llevaban a distintos lugares que eran lejanos y contiguos a la vez. Una zona indeterminada, fantástica. La película captura ese primer momento de gracia: la irrupción de las puertas como una alternativa hacia otra realidad posible antes de que esa realidad pueda ser regulada. La posibilidad momentánea de no pertenecer a ningún lado y de constatar que infinitos lugares pueden tocarse. Los personajes de la película son tentados por esta posibilidad y abandonan sus modos de vida a favor de un encuentro con lo desconocido.
Funciones
Desde el Jueves 10 (Estreno), hasta el miércoles 16 de diciembre, a las 20.30 h / Cinemateca
Viernes 11 de diciembre, a las 17.00 h y sábado 12 de diciembre, a las 20.00 h / Auditorio Nelly Goitiño, sala b