«Estados Unidos apoya al pueblo de Hong Kong y utilizaremos nuestras herramientas y autoridades para apuntar a aquellos que socaven su autonomía», declaró el secretario del Tesoro estadounidense, Steven Mnuchin.
El Departamento del Tesoro de EE.UU. explicó que las sanciones fueron impuestas «por socavar la autonomía de Hong Kong y restringir la libertad de expresión o reunión de los ciudadanos» durante las manifestaciones del año pasado, donde las multitudes se pronunciaban en contra la de ley de Seguridad Nacional.
La respuesta de Hong Kong
Por su parte, Hong Kong respondió el sábado al paso de EE.UU y calificó de «excusa poco convincente» el argumento del Gobierno norteamericano para instaurar las restricciones, advirtiendo que servirá para profundizar la brecha entre Pekín y Washington.
«La última medida del Gobierno de EE.UU. representa una interferencia descarada y bárbara en los asuntos internos de la República Popular China (RPC), utilizando a Hong Kong como un peón en su táctica para crear problemas en la relación China-EE.UU., por los intereses egoístas de algunos políticos estadounidenses», declaró un portavoz del Gobierno hongkonés a través de comunicado.
Mientras tanto, el jefe de Policía de la ciudad, Chris Tang, también rechazó la medida. «Defender la seguridad nacional y la seguridad de Hong Kong es mi responsabilidad y mi honor. Las sanciones de países extranjeros no significan absolutamente nada para mí», comentó el funcionario.