El mensaje no ha sido lo suficientemente claro, por lo que quizás la gente no comprende sus beneficios o no están convencidos. Pero cualquiera sea el motivo, necesitamos vencer esa reticencia y cubrirnos la cara cada vez que estemos junto a otras personas en público, remarcó.
El biólogo Venki Ramakrishnan ganó el Premio Nobel de Química en 2009 por sus estudios de la estructura y función del ribosoma.
Según Ramakrishnan, no usar la mascarilla debería ser considerado como un comportamiento antisocial similar al de conducir un automóvil bajo los efectos del alcohol, o no ponerse el cinturón de seguridad.
Tras aconsejar que el aditamento debe ser considerado a partir de ahora como parte del vestuario, el científico recalcó que se trata de una molestia menor que ayuda a reducir los niveles de infección de la Covid-19, y a mantener abierto el sector económico en medio de la pandemia.
El estudio de la Royal Society arrojó que a finales de abril pasado, solo un 25 por ciento de los habitantes del Reino Unido usó mascarillas para protegerse contra el contagio, comparado con un 83,4 por ciento que la llevó en Italia, un 65,8 por ciento en Estados Unidos, y un 63,8 por ciento en España.
A nuestros vecinos italianos, franceses y españoles no les molestó usarlas, y ninguno de ellos estaba acostumbrado a hacerlo antes de la pandemia, pero ahora es una cuestión de rutina, recalcó Ramakrishnan.
La Organización Mundial de la Salud también se pronunció el mes pasado a favor del uso de tapabocas en público, pero el gobierno británico optó por dejarlo a discreción de las personas, a partir de criterios contradictorios vertidos por sus asesores científicos.
El Reino Unido acumula hasta el momento 44.236 muertes por Covid-19, y 285.768 casos positivos al nuevo coronavirus SARS-CoV-2, cifras que lo convierten en el país europeo más afectado por la pandemia.