El alto tribunal mantuvo a su vez en firme las tres causales por las cuales se puede interrumpir el embarazo sin recibir una penalización: abuso sexual, malformación del feto y riesgo a la vida de la madre.
«Un triunfo en favor de las mujeres en nuestro país. La lucha frente al patriarcado continúa», dijo Francia Márquez, precandidata a la presidencia por el Pacto Histórico.
«Se ha dado un paso fundamental para garantizar una ciudadanía plena para las mujeres», señaló por su parte Juanita Goebertus, congresista por Alianza Verde. «¡Por ti, por ellas, por todas! El camino siempre ha sido la despenalización», celebró.
Humberto de la Calle, exnegociador en el proceso de paz con las FARC y candidato al Senado por la Coalición Centro Esperanza, consideró que el dictamen coloca a Colombia a la «vanguardia de los derechos».
«La despenalización del aborto es un paso en contra de la discriminación que padecen las mujeres», expresó por su parte Alejandro Gaviria, exministro de Salud y aspirante a la presidencia en los comicios del 29 de mayo.
Para Iván Cepeda Castro, senador por el Polo Democrático, ha tenido lugar «un avance sustancial en el respeto de los derechos de las mujeres, de su libertad y de su autonomía».
A pesar de los claroscuros del pronunciamiento, en las inmediaciones del tribunal tronó la consigna «¡América Latina será toda feminista!». Colombia se incorpora a la ola de cambios que ya se han experimentado en otros países de la región como Argentina, Chile, Uruguay y México.