El Plan Más Barrio se presenta como una herramienta para controlar el crimen organizado en el territorio y mejorar la infraestructura de los barrios. También es vital crear una Fuerza Especial de Tareas dedicada a la investigación criminal de alta complejidad y aumentar la dotación policial con 2.000 nuevos efectivos durante el período 2025-2030. Esto no solo fortalecerá la capacidad de respuesta ante el delito, sino que también mejorará la atención en las comisarías, facilitando la recepción de denuncias con el apoyo de estudiantes universitarios.
Es igualmente importante mejorar las condiciones laborales de los policías, incorporando al Fondo de Vivienda Policial y brindando apoyo ante enfermedades profesionales. La violencia basada en género debe ser una prioridad, por lo que la incorporación de 2.000 dispositivos móviles de respuesta inmediata es esencial.
La transparencia y la lucha contra la corrupción son pilares fundamentales en este esfuerzo. Por ello, fortalecer la Junta de Transparencia y Ética Pública (JUTEP) y regular las donaciones anónimas y los aportes de empresas privadas a partidos políticos son medidas que no pueden postergarse. Limitar las designaciones directas en el estado también es un paso necesario hacia una gestión más transparente y responsable.
En este contexto, es importante recordar que hay condiciones históricas y sociales que nos obligan a recuperar nuestra identidad, tanto desde lo simbólico, como lo representó el batllismo en su momento, como desde las necesidades materiales actuales.
Esa historia y esa esperanza son lo que nos une. Con estas prioridades y con este Frente Amplio, hacemos un llamado a la unidad. Trabajaremos juntos por un Uruguay donde la seguridad, el crecimiento y la solidaridad vayan de la mano. Porque todos nosotros tenemos un destino común, y ese destino se llama Uruguay.