Los organizadores aseguraron la exhibición de 240 películas de 60 países en 10 salas capitalinas, tres de ellas de estreno de la nueva sede de Cinemateca Uruguaya, en auditorios teatrales, en salas de ministerios y en funciones al aire libre.
Para la apertura del festival el gran Teatro Solís proyectará el filme Deslembro (2018), de la realizadora brasileña Flavia Castro, un cruce de historias y heridas personales que siguen sin cerrarse, ilusiones, los lastres del exilio, la hostilidad de lo desconocido en un Brasil marcado por la dictadura.
Autoridades del evento informaron que para esta edición de la competencia oficial de largometrajes se seleccionaron 15 títulos, más dos que estarán fuera de concurso.
En esta categoría se incluye Los tiburones, la ópera prima de la cineasta uruguaya Lucía Garibaldi, que recientemente fue galardonada en el prestigioso Festival de Sundance, uno de los eventos de referencia en el mapa del cine independiente.
Competidores en liza provienen de Armenia, Suecia, Dinamarca, Estados Unidos, Rusia, Estonia, Rumania, Alemania, Bulgaria, Francia, República Checa, Colombia, Argentina, Países Bajo, Suecia, Italia, Canadá, Hong Long, Portugal, Angola, China, Israel y Guatemala.
El jurado de la competencia oficial, que antes otorgaba un único premio, deberá, a partir de esta edición, decidir el Premio a Mejor película y Mejor dirección, así como el Premio Especial del Jurado.
La agenda incluye el ciclo Cine de Derechos Humanos, con la última obra del italiano Nanni Moretti, Santiago, Italia (2018) que reconstruye el papel de la embajada italiana en Santiago de Chile en los meses posteriores al golpe de Estado, y documentales como Operación Cóndor, Las Cruces, La Casa de Argüello y la Causa contra Franco.
En el capítulo de cortometrajes en sus secciones competitivas y panorámicas confluyen casi 80 películas internacionales seleccionadas y 12 obras de realizadores uruguayos.